Confinados? Como no podemos hacerlo… Te lo contamos.

La Cueva de las dos puertas y la Cruz del Picacho. Sendero poco conocido, pero muy interesante por sus vistas y la curiosa formación de la propia «Cueva Dos Puertas». Nos cuenta esta ruta su amante, Eva.

¡Hola!

De nuevo nos vamos de ruta, hoy a la Cueva de las dos puertas y a la Cruz del picacho, rutas éstas que no suelen aparecer en las guías, y que si no conocemos es fácil perderse. Hay varios senderos por los que llegar a la cueva, pero sin duda el que os voy a contar hoy es el más chulo.

Para mí es una ruta muy especial, porque desde pequeña había oído hablar de la cueva, pero nunca había tenido la oportunidad de que alguien me llevara, y un día de paseo por estas montañas con mi perra Chía, la encontré y quedé maravillada, convirtiéndose en mi ruta favorita.

    

Según la estación del año varía la hora de quedada, en verano es muy calurosa y me gusta salir bastante temprano, a eso de las 8 de la mañana, en el resto de estaciones nos ajustamos al grupo, e incluso llevamos algo para comer.

Quedamos en el aparcamiento del camping Tajo Rodillo, en la parte alta de Grazalema.

Es un sendero de libre acceso, de dificultad moderada, no apta para personas que sufren de vértigo y niños pequeños.

La haremos circular, 9 km por senderos, hasta alcanzar la máxima altitud en la Cueva de las dos puertas  1.232 m. y a partir de ahí comenzamos a descender, la Cruz del Picacho se encuentra a 1.113 m. La realizaremos en 5-6 horas.

Comenzamos en el mismo aparcamiento. El inicio, hasta llegar a las ruinas de la Ermita del Calvario, una pequeña capilla que fue quemada y posteriormente bombardeada durante la Guerra Civil, es llaneando, por un camino que se hizo en el año 2.011 y por el que nos vamos a encontrar sobre todo pinos, matagallos, orquídeas y con un poco de suerte amapola de Grazalema, pero sobre todo aire puro y gran cantidad de pajarillos.

                                                 

Empezamos a ascender por una vereda, a tramos sólo rocas, hasta llegar a los cortados de Peñaloja, aquí tenemos que extremar la precaución, se trata de un canchal liso, con fuerte inclinación, y que carece de agarres, lo cual impresiona, pero pasando con un poco de prudencia nos hace sentir bien. Siempre nos sentamos un momento antes de cruzarlo para disfrutar de las vistas, Cerro de Coros, Lagarín y Las Grajas, Montecorto, Ronda la vieja…

Seguimos camino, ascendiendo, el entorno espectacular, atentos para no perder el camino ya que los tramos de roca son más frecuentes, rodeamos un poco Rotacapa y seguimos ascendiendo un poco más… Ahora nuestras vistas son para el Simancón, el Reloj, Las Presillas, El Torreón y el San Cristóbal… Impresionantes vistas.

Cresteamos un poco, cogemos vereda de rocas, y casi sin esperarla, aparece la Cueva de las dos puertas, aquí no sé qué decir, todos sonríen.

 

La cueva en realidad es un arco de roca de unos 4m. de altura.

Al asomarnos aparece Grazalema. Sobre el pueblo la presa de El Fresnillo, que abastece de agua a Grazalema, Villaluenga y Benaocaz, y sierra, más sierra, ahora divisamos la Cresta del Gallo.

Hacemos una parada para comentar, tomar algo, hacernos fotos…

 

Reanudamos hacia la cruz, cresteamos otro poco, y comenzamos a bajar, ya todo es bajada, a un par de kilómetros y cresteando otro poco,  llegamos a la Cruz del picacho.

A partir de ahora la bajada será por vereda, a veces con piedras, muy divertida.

Os animo a que vengáis!

  Eva.

http://www.horizonaventura.com

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